viernes, 6 de mayo de 2011

EL MELÓN DESCORAZONADO I

AQUÍ LES DEJO UN CUENTO FANTÁSTICO
SOBRE UN MELÓN 
 QUE DESEA DESPRENDERSE DE LA TIERRA
POR LAS PASIONES QUE DESPIERTA EN ÉL
(CELOS, AMOR, ODIO) 
PERO DESPUÉS ES POSIBLE QUE TERMINE COMPRENDIENDO 
POR QUÉ LA TIERRA ACTÚA ASÍ. 
LEÁNLO Y COMENTEN

A Emiliano los achaques de la edad le pesaban, era el melón más viejo con 120 años encima; su preocupación crecía porque aún estaba amarrado a la tierra, lo único que deseaba con todas  sus fuerzas era que lo arranaran de raíz para que después le sacaran el corazón.

Algunas veces discutir con la tierra era la única forma de llamar su atención, el reclamo de todos los días era a la hora del riego, Emiliano siempre le pedía que le diera más  agua que a los otros, pero ella trataba de ser equitativa dándole a cada uno la misma cantidad. Emiliano cada vez que probaba el agua...

CONTINUARÁ...

ADIVINA ADIVINADOR

ADIVINANZA III

AMARILLA SOY POR DENTRO Y POR FUERA
MI CÁSCARA PICA SI ME TOMAS CON LAS YEMAS
MI CORAZÓN MUY DURO SE SIENTE
LA LENGUA TE ESCALDAS SI ME COMES FRECUENTEMENTE 

¿QUÉ SOY?


viernes, 29 de abril de 2011

ADIVINA ADIVINADOR II

 OTRA ADIVINANZA
REGALADA, REGALADA



PUEDO ESTAR DENTRO DEL CONSOMÉ
EL BORREGO ME VIÓ NACER
SI NO TE EQUIVOCAS 
UN TACO DORADO U UNO SUAVE PUEDO SER.

EA EA RESPONDAN...

ADIVINA ADIVINADOR

 ADIVINANZA

ROSA SU COLOR ES Y LO APLASTAN POR DOQUIER 
HECHAS DE MORONAS LAS PAREDES ESTÁN 
YA SEAN DE CENTENO, BLANCO O INTEGRAL
JAMÁS EL CHANCHITO SE QUISO EMBARRAR 
DE CREMA, MAYONESA O ALGO MÁS. 

¿QUÉ ES?

RESPONDAN EN UN COMENT

EL PAYASITO: EMPUJONES, MALAS CARAS Y ALGO MÁS...

 ANECDOTARIO

 UN VIAJE RUTINARIO EN EL METRO


Practicamente todos los días utlilizo el metro para transportarme, tal vez como muchos de ustedes. Hace poco tuve la suerte de que un payasito se subiera al mismo vagón donde estaba yo. En ese momento pensé
-!ay! de seguro contará los mismos chistes que cuentan siempre, ni dan risa- pero después cambiaría totalmente mi opinión. Tenía puesto un pantalón de rayas negras y blancas algo sucio, una gorra blanca y una playera vieja. El maquillaje con polvo blanco cubria su rostro, los ojos resaltaban con delideador negro al rededor de ellos y su nariz roja ya desgastada por el uso contrastaba con  todo lo demás; su apariencia no te hacía sentir confianza, pero al final la cosa cambió.

Todo lo que contaba lo hacía con mucha energía, además, se le acercaba a la gente sin miedo y trataba de hacerlos reír o por lo menos de que le respondieran con algún gesto (aunque mostraran molestía). En su mirada se reflejaba el hartazgo, que al final lo unía con los demás pasajeros, por qué aunque él iba de vagón en vagón al final sólo era un pasajero más del metro en busca de algo que lo ayudara a sobrevivir.

Apesar de la tristeza y el cansancio de su mirada logró alegrarme la tarde, ese momento fue el mejor de mi día, alguien completamente extraño me hizo reír hasta que me dolió el estómago. No todos los demás rieron igual, algunos se limitaron a sonreir, otros simplemente seguían con sus caras largas y los más amargados no dudaron ni un segundo hacer sus gestos de enojo.

El payasito me vio reír tanto que se despidió de mi  con un beso en la mejilla. Después de los chistes y la confiancita que se tomó, noté que las caras de las personas estaban igual o peor; el cansasncio, el calor, la fatiga, la tardanza de la marcha del tren, etcétera; eran más fuertes que el performance del payasito.

 Es difícil que alguien haga reír a otra persona y más si vas en el metro donde cada persona se sumerge en sus pensamientos, tal vez el hartazgo que se siente al estar en un lugar repleto de gente desconocida que "invade tu espacio" empujándote, pegándote algunas veces o hasta tirándote al suelo sea mayor que  un tipo vestido de payaso que pretende hacerte reír solo por un momento.

Esta es solo una pequeña anécdota en la que me sorprende lo difícil que es vivir en esta ciudad cada día es una rutina que cada vez pesa más, he escuchado a la gente, gracias a que dentro de los vagones vas  encima  del otro, que ya están hasta la madre de lo mismo a diario.

CHISPAS DE COLORES FINAL

CUENTO FANTÁSTICO


Tanilo se sorprendió al descubrir que  no había perdido la voz y creyó que los panqués de chocolate no lo pudieron escuchar porque eran sordos.

Al día siguete Tanilo despertó y nuevamente repitió las mismas palabras de todos los días -!Ay que hermoso día me encanta despertar y ver entrar a los rayos del sol por el cristal!-.

Esta vez se llevó una gran sorpresa al ver que la charola estaba repleta de panqués rosas como él, con chispas de colores y pantalones café claro, a un costado otra charola tenía como huéspedes a los panqués de chocolate, que al final del día se convirteron en sus amigos, aunque fuera sólo por un rato. 

CHISPAS DE COLORES III

 CUENTO FANTÁSTICO


...con esas ideas el panquecito de la sonrisa roja creyó que era momento de escalar hasta el tercer piso y comprobar si sus ideas eran ciertas. Miró las charolas vacías en el segundo piso, después llegó donde una concha de chocolate y un cuernito relleno de jamón domían Tanilo gritó y los despertó:

-!hola amigos! ¿pueden oírme?- dijo Tanilo esperando que alguien le respondiera. 

-¿Qué haces aquí pequeño panqué rosado?, no te das cuenta de que es muy tarde, deberías estar durmiendo y no molestar a tus mayores- dijo un poco molesta la concha.

-Es que quería saber si se escuchaba mi voz, porque nadie de mis vecinos me respondía cuando les hablaba- el panqué respondió triste. 

-Hijo claro que tu voz se oye, me encanta despertar en las mañanas y oirte decir que los rayos del sol entran por el cristal, a ti llegan más tarde porque vives dos pisos abajo y aún así los esperas ansioso y lleno de optimismo- dijo el cuernito con su voz ronca y vieja.

...CONTINUARÁ